Como les había comentado en la publicación anterior, mis papas querían salir de vacaciones en esta semana pero como en el servicio sólo me darán jueves y viernes, pues no estaban muy conformes, sin embargo, el día de hoy fuimos a la Feria del Caballo, mejor conocida como la Feria de Texcoco.
A decir verdad no me gusto mucho. Yo recuerdo que cuando era pequeña, fuimos a esta Feria de Texcoco, cuando todavía era organizada por la marca Pedro Domecq, y se nota mucho al diferencia, desde la organización y los eventos que se realizan en la feria, ya que antes los caballos eran exhibidos como la parte primordial de la feria, si bien, existían otras cosas, pero seguían siendo el centro de atención, y en la feria actual, que ya no es dirigida ni patrocinada por esta compañía, se dejo de lado esta parte ecuestre.
La mayor parte de la feria o son cantinas o restaurantes que la cobran carísimo, un refresco de lata que en la tienda te cuesta $6, ellos los dan a $50, es absurdo. También estaba el palenque en el que lamentable mene no pude entrar (ya que nos llovió y tuvimos que retirarnos), así como un casino, en el cual podías apostar desde 10 pesos. En cuanto a la exhibición de caballos, se pudieron apreciar pocos ejemplares de raza Azteca, españoles y de otras razas, que si bien eran unos bellos caballos nos se les tenía en un lugar adecuado de exhibición.
En fin, el asistir a la feria no fue tan grato de cómo lo recordaba. Esa es mi muy humilde opinión, a la mejor como dicen que cuando eres pequeño todo lo ves enorme y bonito.
Les dejo una imagen de los caballos de arcilla que se encuentran en la entrada de la Feria.

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